Taberna en toda su expresión. Situada en la más céntrica y popular calle de Soria, en El Collado, la tradición de tomar chatos en el Lázaro se ha ido pasando de padres a hijos en esta ciudad.
Aunque en su mayoría está decorada con elementos taurinos, allí todo el mundo tiene cabida. Fotos de Soria, planos, anuncios, cuadros y un sinfín de detalles ornamentan el local hasta darle su peculiar y familiar forma y ambiente. Un detalle curioso que sólo es visto en Soria y del que el Lázaro es ejemplo claro: no os sorprendáis si en la decoración veis esquelas con los últimos fallecidos, es costumbre ponerlas en los bares para darles una mayor difusión a los óbitos.
La taberna es estrecha y alargada, con la barra alta y sin banquetas. Pepito, el actual regente, es un chico joven, forjado en horas de barra por herencia y un tabernero como los que ya no quedan. A sus buenos clientes no les hace falta ni pedir, que él ya sabe que hay que servir. Un ejemplo de buen servicio que por desgracia no abunda.
En esta taberna lo importante es beber. Se toman chatos de vino entre 70 y 90 céntimos, bien sea tinto, clarete, blanco, moscatel… etc. Elizen os recomienda muy encarecidamente que probéis los “tiestos”, que son chatos de mezcla entre vino blanco y moscatel. Puede parecer caro, pero de verdad que es rentable. Con tres vinos se va “mejor” que con un cubata.
El apartado de comida cojea un poco, puesto es que esta es una taberna de beber y beber, pero siempre puedes matar el gusanillo con los tres elementos típicos del local. Banderillas, bacalao o los indispensables cacahuetes.
Que sería de nosotros sin lugares como el Lázaro, que mantienen viva la esencia y tradición del beber en alegre compañía.
Lugar plenamente recomendado por la Guía Puerka.
Lo mejor: que las mejores noches sorianas suelen empezar en el Lázaro.
Lo peor: me cuesta poner algo malo del Lázaro… Por una vez lo dejaremos en blanco.
Nuestra valoración:
CCCCC: Cinco Cucarachas, con mención de honor.